En Argentina, los sujetos obligados tienen la responsabilidad legal de implementar políticas y procedimientos para identificar riesgos y prevenir posibles vinculaciones con el Lavado de Activos, Financiamiento del Terrorismo y Financiación de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva (LA/FT/FPADM). El monitoreo continuo de clientes, socios, proveedores y contrapartes es uno de esos procedimientos y es pilar fundamental para accionar a tiempo.
Cabe resaltar que este control no es opcional, es una obligación dispuesta por la Unidad de Información Financiera (UIF) y, en caso de no llevar a cabo las debidas diligencias correspondientes, se incurrirá en incumplimientos que pueden derivar en sanciones, multas y un riesgo reputacional grave para la organización. La detección temprana de riesgos asociados a LA/FT/FPADM puede evitar vínculos con personas humanas o jurídicas complejas.
En este contexto, Nosis desarrolló junto a sus especialistas en cumplimiento una herramienta para automatizar el monitoreo de clientes con alertas sobre cambios relevantes que puedan implicar un riesgo para el sujeto obligado. En esta nota, enterate más sobre Seguimientos de Nosis Compliance y por qué es la forma más eficiente y segura de cumplir con la normativa, minimizar riesgos y mantener la integridad del negocio.

La obligación de monitorear: qué exige la UIF y a quiénes
La Unidad de Información Financiera (UIF), a través de resoluciones específicas para cada tipo de Sujeto Obligado, establece que todas las personas humanas y jurídicas definidas como tales deben implementar procedimientos de monitoreo continuo sobre sus clientes y los dueños de los mismos si son personas jurídicas.
El monitoreo no se limita a la etapa inicial de identificación del cliente, sino que debe mantenerse de forma permanente durante toda la relación comercial. Esto incluye verificar periódicamente si la persona o empresa ha adquirido la condición de sujeto obligado, si un cliente persona humana se convirtió en Persona Expuesta Políticamente (PEP) o si existen coincidencias con listados oficiales de personas y entidades vinculadas al terrorismo.
Entre los Sujetos Obligados se encuentran las entidades financieras, aseguradoras, agentes del mercado de capitales, escribanos, corredores inmobiliarios, casinos, empresas de servicios y numerosos profesionales y organizaciones. Cumplir con esta obligación no sólo evita sanciones previstas por la normativa, sino que también protege la integridad y reputación de la actividad económica que desarrollan.
Seguimientos de Nosis Compliance: monitoreo automático y alertas de cambios
Seguimientos de Nosis Compliance permite a los Sujetos Obligados cumplir con las exigencias de monitoreo de la UIF de forma automática, ágil y sin carga operativa. El sistema verifica tres aspectos esenciales de toda debida diligencia continua:
- Si la persona humana o jurídica es Sujeto Obligado de informar ante la UIF o si es un posible SO por la actividad que desarrolla.
- Si un cliente persona humana posee la condición de PEP (Persona Expuesta Políticamente) directo o cualquiera de sus posibles variantes: por vínculo familiar u otros vínculos, etc.
- Si existen homónimos en Listados de Terroristas. Estos chequeos se actualizan de forma diaria y automática, lo que permite detectar situaciones críticas en tiempo real.
De esta manera, Seguimientos de Nosis Compliance no sólo ayuda a obtener información relevante para que sujetos obligados puedan cumplir con la normativa vigente, sino que también optimiza recursos internos, automatiza procesos y asegura una respuesta rápida ante cualquier señal de alerta.
Riesgos de no implementar un monitoreo permanente
Omitir el monitoreo continuo de clientes, socios, proveedores y contrapartes no solo implica incumplir con las obligaciones establecidas por la Ley N.º 25.246 y las resoluciones de la UIF, sino que también expone a la organización a sanciones económicas, administrativas y penales. Estas consecuencias pueden incluir multas significativas, suspensión de operaciones e incluso la inhabilitación para ejercer la actividad, entre otras.
Más allá del aspecto legal, la falta de seguimiento permanente incrementa el riesgo de relacionarse con personas o entidades vinculadas a actividades ilícitas, como el lavado de activos, el financiamiento del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, lo que podría afectar gravemente la reputación y credibilidad de la empresa. En muchos casos, el daño reputacional es irreversible y puede generar pérdida de clientes, socios comerciales y oportunidades de negocio.
Un sistema de monitoreo automatizado permite detectar a tiempo cambios en el perfil de riesgo de un cliente, evitando que la empresa sea utilizada de forma involuntaria como vehículo para operaciones ilegales. En un contexto regulatorio cada vez más estricto, no contar con este tipo de controles equivale a dejar desprotegido uno de los activos más valiosos: la integridad del negocio.

